Reflejos Primitivos

Los Reflejos Primitivos son movimientos automáticos y estereotipados controlados desde el troncoencéfalo. Estos reflejos controlan la actividad motora del feto y del recién nacido y son esenciales para la supervivencia del bebé en sus primeras semanas de vida.

No obstante, deben inhibirse e integrarse para que se desarrolle la habilidad motora del niño y para que pueda tener control sobre sus acciones voluntarias. El bebé integra los reflejos primitivos al realizar movimientos rítmicos que repiten el patrón de diferentes reflejos.

Si estos reflejos siguen activos y no se integran a la edad adecuada impedirán la correcta maduración del sistema nervioso central, influyendo en el desarrollo motor, intelectual, social y emocional del niño.

Son evaluados mediante un examen y aquellos que estén activos se pueden integrar mediante TMR (terapia de movimiento rítmico).

TMR.- Esta terapia consiste en realizar movimientos que imitan fielmente a los movimientos que hacen los bebés y los niños de forma natural y espontánea durante su crecimiento.